Continuamos hoy con un tótem del cómic francobelga, Spirou y Fantasio. La verdad es que, a pesar de ser un clásico entre los clásicos, nunca le había hincado el diente a nada de este personaje. Y lo de clásico no lo digo por que sí, y es que desconocía que el personaje tiene la friolera de 84 años (nació en 1938). Su historia es curiosa y bastante única, y se podría resumir de la siguiente manera: es un personaje propiedad desde el inicio de una editorial, Dupuis.
La historia de Spirou y Fantasio
Esta editorial quería hacerle la competencia a la Revista de Mickey, y le encargó a Rob-Vel la creación del personaje, que sería el titular de su propia revista. Pero poco después de empezar, Rob-Vel fue llamado a filas: la Segunda Guerra Mundial lo iba a arrasar todo. La revista se continuó publicando gracias a los dibujos de Jijé, mientras el creador estaba prisionero por los alemanes. Finalmente, en 1943, debido a lo complicadas que eran las comunicaciones entre Francia y Bélgica, Rob-Vel acabó de vender los derechos restantes que tenía sobre el personaje a la editorial. Jijé y otros dibujantes continuaron trabajando con el personaje desde entonces.

No fue hasta 1946 que la serie pasó a manos de un joven ayudante de Jijé llamado André Franquin. Este joven se hizo suyo el personaje en poco tiempo y lo mantuvo durante 22 años. Y llegó a ser, sin duda alguna, uno de los mejores historietistas de la historia. Para mí, y es cuestión de gustos, superior a todos su coetáneos. No en vano Hergé, creador de Tintin, dijo que “a su lado, no soy mas que un pobre dibujante”.
Su otro gran hito fue Tomás el Gafe, un personaje muy desconocido en España comparado con Francia o Bélgica. Gaston es una serie muy divertida, ingeniosa y con un humor negro muy inteligente. Seguramente por eso nunca me he acercado a un personaje como Spirou, que me parecía más infantil, con un humor menos transgresor, con el que tenía la sensación que Franquin se sentía más a gusto.
El volumen 1 de Spirou y Fantasio por Franquin
Pero recientemente me encontré en la biblioteca el número uno de colección que recopila las historias del autor con el personaje. En él nos encontramos con las primeras aventuras escritas por un muy joven Franquin, todavía bajo la tutela de Jijé, que se empezaron a publicar en 1945.
Nos podemos imaginar que el tono de entonces y sus historias no tienen nada que ver con lo que llegaría a ser. Si no se tiene en cuenta su contexto, estas historias (sobretodo las primeras) son francamente difíciles de leer como obra autónoma actualmente. Spirou era una revista de marcado carácter infantil, que transcurría en un mundo que claramente no existe hoy en día. Como ejemplo evidente está la última historia, Spirou y los pigmeos. Aunque se publica 15 años después del ahora polémico Tintin en el Congo, esta historia obviamente adolece de los tópicos y paternalismos hacia África y sus habitantes que imperaban en aquella época.
Aún así, el tomo es una oportunidad única de ver la evolución artística de un autor. Es increíble la evolución que presenta el trabajo de Franquin en los tres años que incluye el tomo. Todos los aspectos, la narración, el diseño de personajes, el dibujo y su grado de detallismo, el uso de los negros y las sombras, el guión, absolutamente todo, cambia y se actualiza de manera bastante radical. Al final del tomo ya vemos que Franquin ha hecho suya la colección, y que a partir de allí sólo puede crecer.
Los guiones continúan siendo muy enfocados al público infantil y pecan de cierta ingenuidad (no olvidemos que todos los medios de comunicación estaban todavía en pañales). Pero supongo que Spirou y Fantasio seguirá evolucionando en los siguientes tomos, hasta llegar a leer al Franquin más cercano al de Tomás el Gafe (aunque con un tono mas infantil).
Pros
- Ver la evolución de un artista que será uno de los mejores de la profesión en breve.
- La capacidad de un medio como el cómic para trasladarte a una época lejana.
Contras
- Las historias del número son muy ingenuas, sobretodo las supervisadas por Jijé
- Los personajes son indefinidos, no tengo claro a qué se dedican Spirou y Fantasio, ni por qué el primero va vestido de botones.
Recomendado para
Conocedores del cómic, aficionados a la obra de Franquin e interesados en la historia en general. Anque no creo que los niños de hoy en día tengan paciencia con este tipo de material, sobre todo las primeras historias.

