Hoy comentamos una obra de uno de los artistas norteamericanos underground que más éxito han tenido en los últimos años: Escapo de Paul Pope.

La estrella del cómic molón
Paul Pope es un artista estadounidense con muchas inquietudes. Aparte del cómic es ilustrador de moda, grafista y en resumidas cuentas un tipo que le gusta probar diferentes técnicas. Sus influencias son muy variadas, del mundo del cómic y fuera de él, lo que le lleva a ser considerado un innovador en el sector, sobretodo a finales del siglo y principios de este. Empezó trabajando con una editorial japonesa (cosa no muy habitual) y autopublicó sus primeras obras independientes, como esta Escapo.
Después, DC cómics, que tiene buen ojo para el talento novel, le dió una historia independiente de Batman: Batman Year 100. Su primera y única obra mainstream, aparte de aportarle dos premios Eisner, le hizo ser reconocido por los lectores internacionales. Tras eso, se ha dedicado a dar clases, experimentar toda forma de arte y publicar historias propias como Battling Boy, solo o en compañía del español David Rubín.
Si tenemos que definir el arte del bueno de Paul en una palabra, se podría usar el anglicismo “cool”. Y es que todo él es cool, su dibujo preciosista pero gamberro, sus trazos a la vez precisos y sucios, la belleza de la tipografía, el uso de la mancha, el color etc. Incluso él mismo tiene un aire de estrella del Pop-Rock decadente.

Escapo
Hacía tiempo que le quería hincar el diente a la obra que nos ocupa, ya que cualquier obra de Pope es, como mínimo, una experiencia disfrutable. Y lo es, aunque a mi gusto lejos de lo mejor que ha hecho. La historia nos habla de un escapista que, prueba tras prueba, desafía a la muerte. No es original ni el planteamiento ni el desarrollo, recordando a muchas otras obras clásicas, pero sin una profundidad que te haga entender por qué los personajes hacen lo que hacen. Aunque en Paul Pope muchas veces el fondo es una excusa para la forma. Y aquí nos brinda unos diseños de pruebas para el escapista que son una pura maravilla. Los diseños de trajes y decorados son preciosos y la tensión se puede llegar a mascar en los momentos álgidos gracias a su narrativa. Gracias a ello, la historia se hace corta (sólo ocupa la mitad del libro).
Como suele ser habitual en sus obras, la edición se complementa con numerosos esbozos, portadas, y diseños extras. Son tan o más disfrutable que la historia en sí. Da la sensación que la Editorial Norma es muy consciente que el diseño y la estética son el punto fuerte de este autor. No nos quejaremos, ya que Paul Pope mola mucho. No sé si alguien me comprará la comparación, pero por eso mismo me hace pensar en el Hugo Pratt de su generación.
En Escapo estamos ante un artista que todavía no ha alcanzado la madurez que tendría en Batman Year 100, quizás ayudado por la maquinaria de DC, todo sea dicho. Pero siempre deja un buen sabor de boca.
Pros
- El dibujo y la narración muy personal del autor
- El diseño de las pruebas y de los personajes
Contras
- La historia sabe a poco
Recomendado para
Todo tipo de artista y dibujante, cercano o no al mundo del cómic: sin duda no le dejará indiferente. En cuanto a nuestros alumnos, esta historia es apta para cualquier edad y es fácil de seguir.
